

El Aula de Cine y Audiovisuales de la Universidad de Burgos vuelve a empezar el año con su ciclo dedicado al cine africano. Una cita consolidada que lleva más de dos décadas acercando cintas e historias que apenas tienen cabida en los circuitos comerciales, dominados en gran medida por las grandes distribuidoras estadounidenses y europeas.
La programación de este año se articula gracias a la colaboración del Aula de Paz y Desarrollo de la UBU y de la ONGD Al Tarab, entidad vinculada al Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger (FCAT), responsable de la selección de los largometrajes. El resultado es un ciclo que combina miradas del Magreb y del África subsahariana, con una presencia equilibrada de directoras y directores y relatos centrados en experiencias personales atravesadas por cuestiones sociales, políticas y culturales.
En total, el ciclo reúne cuatro estrenos que recorren realidades diversas del continente africano y de su diáspora. Dos de las películas están dirigidas por mujeres y ponen el acento en personajes femeninos que afrontan procesos de emancipación en contextos marcados por el patriarcado, la desigualdad o la violencia estructural. Otras dos abordan la migración, la identidad y las tensiones sociales desde enfoques narrativos distintos, pero complementarios.
Programa completo del ciclo de cine africano 2026

La primera cita tendrá lugar este jueves 8 de enero de 2026, con la proyección de Samia, dirigida por la italo-somalí Deka Mohamed Osman y la germanoturca Yasemin Şamdereli. La película reconstruye la vida de la atleta somalí Samia Yusuf Omar, que desafió las normas sociales de Mogadiscio para correr y logró competir en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008.
El filme, inspirado en la novela No me digas que tienes miedo de Giuseppe Catozzella, propone un retrato biográfico que conecta el deporte con la dignidad y la resistencia personal. Samia fue la película inaugural del FCAT 2025.

El 15 de enero llegará La mer au loin, del director francés de origen marroquí Saïd Hamich. Ambientada en Marsella entre 1990 y 2000, la historia muestra un triangulo amoroso entre Nour, un joven argelino que vive en la ilegalidad y se mueve entre la precariedad; Serge, un policía bisexual encubierto que se compadece de Nour y lo ayuda a conseguir una vida estable en lugar de arrestarlo o deportarlo; y Noémie, esposa de Serge.
La película evoluciona desde códigos cercanos al cine negro hacia un relato más íntimo sobre los vínculos personales. Una cinta en la que su exiliado director de origen marroquí Saïd Hamich muestra la empatía por los personajes fuera de lo común. Cabe destacar el papel destacado de la música raï como elemento identitario.

La tercera proyección será el 22 de enero con Dhalinyaro, ópera prima de Lula Ali Ismail y primer largometraje rodado en Yibuti, uno de los países más pequeños del continente africano.
La cinta acompaña a tres adolescentes, Asma, Hibo y Dek, en el tránsito hacia la edad adulta mientras se preparan para el bachillerato. A través de su amistad y de sus diferencias sociales, la película ofrece una aproximación cotidiana a la vida de las jóvenes en uno de los países más pequeños del continente africano. El filme ha sido reconocido en festivales internacionales como Tribeca Film Festival, en el que recibió una Mención especial, y Silk Road Internacional Film Festival, donde obtuvo el Premio a mejor largometraje.

El ciclo se cerrará el 29 de enero con La mujer que nunca existió (Aïcha), del tunecino Mehdi M. Barsaoui. Un thriller con trasfondo social y fue una de las producciones destacadas en la sección Orizzonti del Festival de Venecia 2024.
La protagonista es Aya, una joven atrapada en una vida sin expectativas que, tras sobrevivir a un accidente, decide asumir una nueva identidad y huir a Túnez. Su intento de empezar de cero se ve amenazado cuando se convierte en testigo clave de un caso de abuso policial.
Todas las sesiones se celebrarán a las 20:15 en el auditorio Cultural Burgos y la entrada tendrá un coste de 2,50 euros. Un ciclo que refuerza el compromiso de la Universidad de Burgos con un cine que amplía miradas y plantea preguntas desde contextos poco visibles en las pantallas habituales.





