

Si ayer hablábamos de cómo el Tribu Festival sigue sorprendiendo y descubriendo nuevos artistas, hoy la mirada se centra en el talento joven de la escena musical nacional. La cita burgalesa acercó a la ciudad a nombres como Sanguijuelas del Guadiana, María Arnal o el arandino Barry B, buen conocedor de Burgos desde sus años de estudiante y vencedor del UBU Live en 2016 con su anterior banda, The Girondines.
El festival arrancaba ya por la mañana con una programación para todos los públicos gracias a las actividades paralelas organizadas por el CAB. Además, el público pudo disfrutar del buen rollo y la fusión de ritmos latinos de Zuaraz.
La música continuaba por la tarde con Le Parody, el proyecto de Soledad Sánchez Parody que mezcla electrónica experimental con folclore español, ritmos latinos y sonidos de Oriente Medio. “Venimos de muchos sitios”, explicaba la cantante y productora, encargada de abrir la sesión vespertina del Tribu Festival.

Sanguijuelas del Guadiana se postula como banda generacional
Sanguijuelas del Guadiana ya es una de las bandas del momento. Desde Casas de Don Pedro, una pequeña localidad extremeña en La Siberia extremeña, han ido conquistando etapas en la música a pasos agigantados. Con Extremadura por bandera, la joven formación llegaba a Burgos para presentar su último trabajo, Revolá, en una Plaza Mayor que acogió uno de los conciertos más multitudinarios de la historia del festival.

Aunque cantan sobre sus propias vivencias, han conectado con una generación que afronta con incertidumbre la vida adulta y que, en muchos casos, se ve obligada a emigrar de sus lugares de origen. “To los domingos de vuelta a las capitales”, cantan en la canción homónima de su último álbum. Esa reivindicación de sus raíces, de poder vivir en el lugar donde naciste, recuerda también a lo que canta La M.O.D.A., “ser emigrante en tu propio país”.
Desde las primeras canciones consiguieron ganarse al público. Con un estilo que evoca a Estopa, Triana o Extremoduro, pero adaptado a los sonidos actuales, se están convirtiendo en una de esas bandas llamadas a marcar a una generación. “De Extremadura salen pocas bandas, más o menos una cada 30 o 40 años, pero las que salen son buenas, buenas”, bromeaba un amigo extremeño entre el público. Y es que Sanguijuelas del Guadiana se postula para convertirse en banda generacional, aunque habrá que darles tiempo. Pero, si nos ponemos a hablar de artistas que marcan generaciones hay que hablar de Barry B.
Barry B toca el cielo en el Paseo del Espolón

El arandino volvía a Burgos, ciudad en la que vivió durante su etapa universitaria, para arrasar en un Paseo del Espolón abarrotado. El público se agolpaba hasta los Cuatro Reyes en un escenario que se quedó pequeño para recibir al Chato.
Barry B se ha consolidado como uno de los grandes nombres de la nueva generación del pop-rock nacional. Con colaboraciones con artistas como Ralphie Choo, Aitana o Carolina Durante, ha conseguido forjar un sonido propio y renovado con el que ha irrumpido de lleno en la escena musical española. Solo hacía falta ver cómo el público del Tribu Festival coreaba sus canciones para comprobarlo.

María Arnal presenta su nuevo proyecto en el Tribu Festival
María Arnal llegaba al Tribu Festival para presentar ‘Ama’, un espectáculo con canciones totalmente inéditas. “Todo lo que habéis escuchado aquí es inédito. Este es el sexto concierto que hacemos con estas canciones. Ha sido muy bonito ver vuestro sentir por primera vez”, explicó.
Con una propuesta escénica en la que fluía junto a su cuerpo de baile, consiguió ensimismar al público. La potencia vocal de la catalana se combinaba con la coreografía y un despliegue visual y lumínico que envolvía cada tema sobre el escenario burgalés.

La artista prometió volver el próximo año con su nuevo trabajo ya publicado. Antes de abandonar el escenario quiso, además, denunciar las atrocidades de la guerra y el genocidio palestino conectándolo con nuestra propia historia.
Tomando como referencia la fosa de la Guerra Civil en La Pedraja (Burgos), donde se encontraron 45 cerebros y un corazón conservados con el paso del tiempo, Arnal escribió un romance para reivindicar la memoria histórica, hablar de ella y romper el silencio. “Podemos conectar con ello, con nuestro propio silencio”, señaló.
El concierto finalizó con una canción dedicada a Chus, una burgalesa con dos familiares en esa fosa común, y con un mensaje claro: “Free Palestina”.
La música como elemento transformador
El Tribu Festival volvió a reivindicar no solo el talento joven, sino también la música como elemento transformador. En las pantallas entre conciertos se leyeron mensajes como “Quien aprende música hoy, cuida nuestra voz mañana”, en apoyo a la Escuela Municipal de Música de Burgos, que se encuentra en lucha por mantener sus clases este curso. También se recordó a las víctimas del genocidio en Palestina con lemas como “No a la guerra, sí al baile” o “Stop Genocidio”.
Un mensaje presente durante todo el festival en boca de numerosos artistas, y que ya se ha convertido en un clamor internacional frente a las atrocidades cometidas por Israel.

Ortiga hace bailar bajo la lluvia al Tribu Festival
La noche continuó con Viva Belgrado, que volvía a Burgos y volvía también a no conectar conmigo. Es de las pocas bandas que disfruto más en Spotify que en directo. A pesar de su contundencia y de una fuerza arrolladora sobre el escenario, su puesta en escena cerrada, que deja en un segundo plano al público, no acaba de convencerme.

Para cerrar la jornada llegó Ortiga y Las Fanáticas de lo sensual, que pusieron a bailar a los asistentes bajo la lluvia. Poco después de comenzar, y para no perder la costumbre del Tribu Festival, el cielo descargó sobre el festival, pero el buen ambiente y las ganas de fiesta se impusieron para terminar la noche a ritmo de verbena, guaracha y cumbia.
«A Santiago voy ligerito caminando y con mi paraguitas por si la lluvia me va mojando», cantaban en homenaje a Novedades Carmina. Y es que Chicho y compañía consiguieron transformar la lluvia en parte de la fiesta, regalando al público el concierto más divertido y con más buen rollo de la edición.
Hoy continúan los conciertos desde la mañana con Pedro Pastor o Quentin Gas & Los Zíngaros; y, por la tarde, con los burgaleses Luna Club y con Rozalén & Fetén Fetén, encargados de poner el broche final a la undécima edición del Tribu Festival.






