Resulta acogedor pensar en cómo las hojas caducas del otoño pueden ser el fertilizante para el nacimiento de nueva vegetación. Noviembre (la banda, no el mes) es, en esencia, cuatro hojas cayendo al mismo tiempo y descubriéndose a si mismas al entrar en contacto con la tierra, más por la necesidad cíclica de encontrar un camino nuevo para florecer que por inercia artística.
Como que se suele decir, Noviembre es más que la suma de sus partes, aunque en este caso los componentes del cuarteto de post-hardcore y emo madrileño son Raúl López (bajo y voz), David Romero (guitarra y voz), Sergio Bazán (guitarra solista) y David Morán (batería); una sucesión de personajes que siempre han estado orbitando alrededor de la escena del punk, metal y rock alternativo con anteriores proyectos como o
La banda rememora con su sexto single, ‘Komorebi‘, la época dorada del emo y punk norteamericano con trazas más cercanas al metal alternativo y el post-hardcore castizo. Esta encrucijada de influencias y sensibilidades es la clave para entender el proceso artístico de Noviembre, una banda con composiciones ambivalentes que orbitan entre la ira, el dolor y la nostalgia; siempre sobre un sonido cristalino y una potente base rítmica.