

La Llana de Afuera acogerá este sábado 13 de septiembre la primera Feria de la Morcilla de Burgos, una cita gastronómica que busca unir tradición, degustaciones y un fin solidario. Desde las 11:00 hasta las 18:00, el público podrá degustar diferentes elaboraciones de este producto con Indicación Geográfica Protegida (IGP), marinadas con vinos de las denominaciones de origen Arlanza y Ribera del Duero.
En total, se repartirán unos 400 kilos de morcilla, además de 1.000 raciones de olla podrida elaborada con alubias de Ibeas. La propuesta se completará con pinchos preparados por peñas burgalesas que participaron en concursos como el Master Peñas y el Buen Yantar, ofreciendo desde la receta más tradicional hasta versiones más creativas.
Recuperar el espíritu de las antiguas fiestas de Burgos
La elección de septiembre como fecha de celebración no es casual. El evento rinde homenaje a las antiguas Fiestas de la Santa Cruz, que en el pasado reunían a la ciudad en torno a la gastronomía, las ferias y el folclore antes de que las celebraciones se trasladaran a San Pedro y San Pablo.
A esto se suma, el carácter solidario del evento, ya que la recaudación obtenida con la venta de tickets se destinará a tres asociaciones locales, Atalaya, Amicos y Asociación Calzadas.
Además de la oferta gastronómica, la jornada contará con actuaciones de grupos de danzas tradicionales, que aportarán un componente cultural a la programación.
La iniciativa está organizada por la Fundación Caja Rural, el Ayuntamiento de Burgos, la Federación de Fajas, Blusas y Corpiños y la IGP Morcilla de Burgos, con la colaboración de la Escuela de Hostelería de Burgos, la Diputación Provincial, ProBurgos y la Federación de Peñas.
Una feria que nace este año, pero que busca hacerse un hueco como una propuesta estable en el calendario anual, con el objetivo de reforzar la identidad de la Morcilla de Burgos como uno de los productos más representativos de la ciudad y su provincia.



