

Hace cinco años, los integrantes de la Asociación Juvenil Macaro crearon entre amigos un festival para compartir música. Proyectos hoy consolidados en día en la escena local y nacional, como Memocracia, Cheddar o elfindelfresco, participaron en esta primera edición, que no era más que un aviso de lo que veríamos años después.
Tras tres ediciones, y después de pasar también por el Andén 56, Santibañez Zarzaguda se ha consolidado como el hogar de uno de los festivales alternativos con una de las propuestas más llamativas y originales de Burgos. Por el festival han pasado grandes bandas del panorama rock actual como Viva Belgrado; la fiesta post-punk de Sistema de Entretenimiento, y un elenco de bandas emergentes, que sumado al talento local forman la esencia del Jinga Fest.
Y en esto radica la filosofía del festival: en la idea de que volverás a tu casa, o a la tienda de campaña, pensando en ese directo inesperado que te ha llegado al corazón, incluso de las bandas o artistas que no conocías.
«Queremos ofrecer un espacio para bandas que difícilmente que vengan a Burgos, tanto por la falta de salas como de opciones para que lo hagan.» comenta Gabriel Román, uno de los promotores del festival. «Además queremos crear una red de este tipo de bandas. Cada vez es más difícil para esta escena más underground».
Un cartel que construyen investigando y sumergiéndose tanto en Spotify como viajando a otros festivales del mismo estilo. «Todos los organizadores somos muy frikis de la música», añade Román. Entre los nombres destaca propuestas como Las Sexpears, dúo de Barakaldo que llegan con una propuesta que viaja entre el punk y el grunge; o los burgaleses elfindelfresco, que vuelve a tocar en la provincia burgalesa tras una temporada de parón y que llegan con un show renovado.
Completan el cartel bandas como Lukiek desde Euskadi, y Psycho Rebel Front desde Logroño, a los que se suman también Los Valientes, Pachorro, Romeo y su nieta, Punkkas, junto a artistas burgaleses como Histeria.
Un festival que cuenta con el apoyo de la Diputación de Burgos y otras empresas locales como Andén 56, San Patricio Old Tavern, Inmobiliaria Arlanza, Luber, Spirit Hotel Ciudad de Burgos o Morcillas Tere, aunque requiere de un gran esfuerzo económico por parte de la organización. «Reinvertimos todo lo que sacamos durante el año en otros eventos en el Jinga Fest. Además, los grupos hacen un gran esfuerzo: les explicamos nuestra filosofía del festival cuando contactamos con ellos, y todos los que vienen están haciendo un gran esfuerzo», concluye Román.
A la propuesta musical se suma el talento de artistas que expondrán y venderán sus productos en el recinto, la complicidad con los vecinos del pueblo y la comida casera ofrecida por la organización. En total, más de doce horas de música, completadas por DJs de todo el país como Ricura Maxima, Khadrona y La Deve Cacho. Una celebración de la música en Burgos en la que no debes olvidarte de tu disfraz.





