

Colectivos sociales y culturales de Burgos han hecho público un manifiesto en el que denuncian la situación de precariedad y abandono que atraviesan numerosos proyectos culturales, sociales y comunitarios de la ciudad.
La declaración, suscrita por entidades como La Parrala, Espacio Tangente, Saltando Charcos, la Unión de Músicos de Burgos y los clubes de lectura de las bibliotecas Gonzalo de Berceo y Miguel de Cervantes, critica los retrasos en los pagos, la inestabilidad de los programas municipales y el cierre de espacios culturales que, aseguran, “ponen en riesgo la vida cultural cotidiana” de la ciudad.
Los colectivos señalan que esta situación se ha agravado durante la presente legislatura y piden al Ayuntamiento soluciones urgentes. “Desconocemos si es colapso administrativo, falta de personal o de voluntad política, pero necesitamos soluciones ya”, advierten.
La contradicción con la candidatura a Capital Europea de la Cultura
El manifiesto subraya lo que califican como una paradoja: Burgos aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031 mientras, afirman, “abandona y precariza su propio tejido cultural”. Por ello, reclaman convenios dignos, pagos puntuales y un modelo de ciudad que apueste por las personas que construyen cultura desde los barrios.
Además, se destaca el cierre del Teatro Clunia, los impagos a artistas locales durante las fiestas de San Pedro y San Pablo 2024 o los problemas que tuvo que afrontar la Escuela Municipal de Música para comenzar su curso académico este septiembre.
A continuación, el texto íntegro del manifiesto difundido por los colectivos:

Los colectivos firmantes, entidades culturales y sociales, asociaciones y grupos de Burgos, queremos denunciar la situación de abandono e incertidumbre que atraviesan numerosos proyectos culturales, sociales y comunitarios de la ciudad.
A día de hoy persisten los retrasos en los pagos y la firma de convenios, impagos de facturas de meses, la inestabilidad de programas y escuelas municipales, algunas de ellas ya cerradas, teatros clausurados sin intención de levantar pronto el telón, concesiones de programas de intervención social y cultural a empresas privadas que priorizan el lucro frente al conocimiento del territorio, salas de exposiciones reemplazadas por museos de réplicas, clubs de lectura paralizados, grupos musicales que no cobran y artistas cuya única salida es marcharse.
Da igual quién esté al frente de la Gerencia de Cultura o de la Concejalía de Asuntos Sociales, la inoperancia es manifiesta. En esta legislatura, además, la situación se ha agudizado. Desconocemos si se debe al colapso administrativo, la falta de personal o el exceso de burocracia, pero necesitamos soluciones ya.
En este contexto, resulta paradójico que Burgos aspire a ser Capital Europea de la Cultura 2031 mientras abandona y precariza a su propio tejido cultural. Frente a este panorama, exigimos soluciones urgentes:
Solicitamos que se apoye a los colectivos, espacios, grupos y personas que dedican su vida, en muchos casos de manera militante o voluntaria, a proyectos culturales, sociales y comunitarios. Porque conocen de primera mano los problemas y necesidades de sus ámbitos, porque en Burgos hay un talento y un potencial cultural enormes, y porque muchas de esas personas se ven obligadas a irse fuera para tener una oportunidad. Reclamamos, en definitiva, una apuesta real por la participación ciudadana.
Pedimos convenios dignos y subvenciones efectivas desde principios de año, no a un año vista como ocurre actualmente. Exigimos que los cachés de grupos de teatro, música y artistas se paguen en tiempo y forma, no con meses o incluso años de retraso.
Para finalizar, queremos preguntar a este Ayuntamiento y a la sociedad en general, qué modelo de ciudad queremos. Si uno en el que solo se primen las grandes infraestructuras y los eventos culturales vacíos de contenido anunciados a bombo y platillo con presupuestos millonarios, mientras los colectivos sociales y culturales se encuentran totalmente desfinanciados; si uno en el que la cultura de base languidece por condiciones indignas; si uno en el que las empresas externas, que lo único que les importa es la rentabilidad económica, precaricen sueldos y empobrezcan servicios, o un modelo que cuente con las personas que hacemos ciudad, con la ética y la vocación por delante, con una perspectiva crítica, activa y transformadora, construyendo un imaginario colectivo que hace que tengamos una identidad propia y que avancemos como sociedad.
Es el momento de decidir.
Firmantes que apoyan el comunicado:
- Asociación de Artes Escénicas La Parrala
- Espacio Tangente Centro de Creación Contemporánea
- Asociación Saltando Charcos
- Unión Músicos de Burgos
- Personas participantes del club del lectura de la Biblioteca Gonzalo Berceo
- Personas participantes del club del lectura de la Biblioteca Miguel de Cervantes





